El espárrago, introducido a finales de los años 90 en la costa peruana, ha atravesado años difíciles debido a su sensibilidad al clima. Este año, hasta noviembre, Perú exportó 102 867 toneladas por un valor de $408 millones, lo que representó una caída cercana al 10 % en volumen y 7 % en valor. Esta disminución se atribuye principalmente a los efectos de las precipitaciones climáticas ocurridas en 2023, que afectaron las últimas cosechas.
Según FreshFruit, con ello, los primeros meses fueron en los que más se notó la reducción de los envíos y conforme se ha acercado el fin del año, la actual campaña ha ido revirtiendo la tendencia de forma positiva.
Con respecto a las presentaciones, la versión fresca fue la más exportada, con una participación cercana al 84 %; mientras que las conservas representaron el 13 % del valor total enviado y la versión congelada no superó el 3 %. Las mayores regiones exportadoras en el Perú fueron La Libertad, con una participación de 47 %; seguida de Ica, con casi 25 %; y Lambayeque, con 17 % de participación.
Los principales exportadores durante el año fueron Agroexportadora Nathanael S.A.C., con 8 % de participación; seguida de Danper Trujillo S.A.C, con 7 %; y Green Perú S.A., con 4 %. Es claro que este mercado no está muy concentrado en grandes exportadores como ocurre en otros productos, puesto que los grandes, en su mayoría, salieron de este producto para ir por el arándano o la palta.
El mercado de exportación de espárragos en el 2024 no solo ha traído desafíos para el Perú, sino que también ha intensificado la competencia con México por el título de mayor exportador mundial de este producto. Hasta noviembre, el Perú acumuló envíos hacia Estados Unidos (principal destino para el Perú) por 65 127 toneladas y $237 millones, lo que representó una caída del 7 % en volumen y 5 % en valor respecto del 2023. A pesar de esta contracción, el Perú se mantiene como el principal abastecedor de espárragos a nivel global, posición que ocupa desde el 2022 y que, con alta probabilidad, mantendrá al cierre de este año.
La competencia con México es feroz, especialmente porque este país ha mostrado una recuperación significativa en su capacidad de exportación. Con regiones clave como Baja California y Hermosillo, México aprovecha su cercanía geográfica a Estados Unidos, lo que le otorga una ventaja competitiva en costos logísticos, tiempos de entrega y adaptabilidad a la demanda. Esta proximidad ha permitido a México consolidarse como un rival estratégico, y aunque se espera que las bajas temperaturas puedan afectar temporalmente su producción, su posición sigue siendo sólida.
Por otro lado, el Perú ha avanzado más en el camino de diversificar sus mercados internacionales, buscando reducir su dependencia del mercado estadounidense. Sin embargo, estos esfuerzos aún no son suficientes para contrarrestar las ventajas que México obtiene por su cercanía a Estados Unidos. Mientras que el enfoque mexicano se centra en maximizar su acceso privilegiado al mayor consumidor de espárragos del mundo, el Perú enfrenta el desafío de consolidar su presencia en mercados alternativos, una tarea que requiere tiempo, inversión y estrategias de largo plazo.
A pesar de estas diferencias, el liderazgo peruano en la exportación mundial de espárragos refleja la fortaleza del sector agroexportador, que ha sabido superar retos y mantenerse competitivo en un entorno global cada vez más demandante. Este liderazgo debe ser sostenido mediante innovación, diversificación y mejoras en la eficiencia productiva para enfrentar tanto la competencia directa como los desafíos estructurales del mercado.
En la plaza europea, el espárrago peruano también enfrentó retos significativos durante el 2024. Hasta noviembre, los envíos hacia Europa acumularon un total de 32 809 toneladas por $149 millones. Estas cifras reflejaron una caída del 9 % en volumen y 4 % en valor en comparación con el mismo periodo del 2023, mostrando una tendencia similar a la observada en otros mercados clave como Estados Unidos. Sin embargo, la dinámica de competencia en Europa presenta particularidades que diferencian este escenario del norteamericano.
La principal competencia en Europa proviene de España, un productor tradicional de espárragos. No obstante, la campaña española se caracteriza por su corta duración y un enfoque en mercados específicos, como Alemania y Francia, donde el consumo de espárragos es altamente estacional. Esto hace que la competencia con el Perú no sea tan directa como ocurre con México en Estados Unidos. De hecho, una vez que termina la temporada española, el propio mercado de España recurre al espárrago peruano para abastecer su consumo interno, lo que resalta la complementariedad entre ambos países en ciertos momentos del año.
Dentro de Europa, los principales destinos para el espárrago peruano son el Reino Unido y, paradójicamente, la misma España, pero esto sucede principalmente fuera de la temporada de producción local. Esta dinámica le permite al Perú mantener una presencia sólida en el mercado europeo, aprovechando las ventanas de oportunidad que surgen una vez finalizada la campaña española. Aunque el consumo europeo tiende a ser más estacional y específico, la capacidad del Perú para suplir la demanda durante todo el año sigue siendo un factor clave para su éxito en esta región.
Aunque el espárrago peruano enfrenta una competencia menos directa en Europa que en América del Norte, el sector debe seguir trabajando en fortalecer su posicionamiento en este mercado. La complementariedad con España, junto con la diversificación de destinos europeos, es una oportunidad que puede ser mejor aprovechada para contrarrestar las caídas recientes en volumen y valor, consolidando así el liderazgo peruano como proveedor mundial de espárragos.
