Desde hace más de 10 años, se instauró que cada 5 de diciembre se conmemore el Día Mundial del Suelo. En 2024, el lema es “Cuidar los suelos: medir, monitorear, gestionar”, con el objetivo de destacar la importancia de contar con datos e información precisos sobre el suelo para comprender sus características y apoyar la toma de decisiones informadas sobre su manejo sostenible, garantizando así la disponibilidad global de alimentos.
La supervivencia de nuestro planeta depende del vínculo con el suelo. Más del 95 % de nuestros alimentos y 15 de los 18 elementos básicos químicos esenciales para las plantas proceden del mismo.
Sin embargo, debido al cambio climático y la actividad humana, nuestros suelos se están degradando. La erosión y una inadecuada gestión del mismo altera el equilibrio natural de la tierra, desaprovechando recursos hídricos y reduciendo el nivel de vitaminas y nutrientes de los alimentos que producimos.
Las prácticas sostenibles de gestión del suelo, como la labranza mínima, la rotación de cultivos, la adición de materia orgánica y los cultivos de cobertura, mejoran la salud del suelo, reducen la erosión y la contaminación y mejoran la infiltración y el almacenamiento del agua. Estas prácticas también preservan la biodiversidad del suelo, mejoran la fertilidad y contribuyen a la retención de carbono, desempeñando un papel crucial en la lucha contra el cambio climático.
¿Sabías qué?
- Pueden ser necesarios hasta 1000 años para producir sólo 2-3 cm de suelo.
- Se podría producir hasta un 58 % más de alimentos mediante la gestión sostenible del suelo.
- La producción agrícola tendrá que aumentar un 60 % para satisfacer la demanda mundial de alimentos en 2050.
