En los campos de cultivo, donde la tierra y el sudor se funden en un solo esfuerzo, los productores agrarios son los verdaderos pilares de nuestra sociedad. Uno de estos protagonistas silenciosos es José Ushinahua Panduro, técnico agropecuario, quien gestiona seis hectáreas de maíz amarillo duro y guanábana “Colombiana” en el centro poblado de Yacucatina, distrito de Juan Guerra, San Martín.
Además, ha establecido un vivero para la producción de especies forestales maderables como caoba y otras especies muy valoradas en la industria maderera. Actualmente ofrece materiales genéticos de cedro.
“Quiero apoyar las actividades de reforestación y no solo aprovechar los bosques. Por eso he implementado mi vivero para reponer los árboles que extraemos de los bosques”, comenta José, subrayando su compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad.
José también trabaja como técnico de campo en la empresa Agropecuaria Vidra SAC, que desde 2022 ha establecido ocho lotes de guanábana con 3500 plantas. Se encarga del cuidado y vigilancia de las plantaciones para asegurar una buena producción.
Gracias a su meticuloso manejo, los frutos podrían alcanzar hasta ocho kilogramos al momento de la cosecha. Este éxito lo ha motivado a ampliar sus propias plantaciones en dos hectáreas más, siguiendo el modelo aplicado por la empresa.
