Por: Raúl Vela
El fundo agroecológico integral “La Cosecha del Futuro”, ubicado en la comunidad campesina de Masajcancha, distrito de Paccha, provincia de Jauja, región política de Junín, emerge como un oasis en medio de la aridez, no solo por su exuberante vegetación, con cultivo y plantaciones forestales, sino por el mensaje que lleva implícito: el agua es la clave para el desarrollo humano y económico.
Su visionario propietario, el Ing. Agr. César Dávila Veliz sabe que el agua no solo es esencial para la supervivencia del hombre, sino también para el crecimiento económico de un país. Según la Global Water Partnership (GWP), Perú se encuentra entre los ocho países con las mayores reservas hídricas a nivel mundial y ocupa el tercer lugar en Latinoamérica. No obstante, enfrenta una grave amenaza de escasez de agua debido a una gestión deficiente que resulta en un desperdicio significativo de este recurso.
En este contexto, donde el acceso al agua potable se convierte en una preocupación cada vez más urgente, el enfoque de Dávila Véliz en la gestión responsable del recurso marca el camino a seguir para garantizar el acceso al líquido vital para las generaciones futuras.

Inicio y desarrollo
Desde sus comienzos en el año 2000 con 20 hectáreas, hasta su expansión actual a 30 hectáreas, el fundo ha sido un laboratorio vivo de prácticas agrícolas sostenibles. Dávila Veliz ha dedicado gran parte de su propiedad a proyectos de captación y almacenamiento de agua, reconociendo su valor tanto para la supervivencia humana como para la producción agrícola.
La plantación estratégica de especies forestales nativas como el qolle y el quinual no solo protege los suelos de la erosión, sino que también contribuye a la captura de humedad atmosférica y la recarga de acuíferos, generando riachuelos y manantiales que benefician a las zonas más bajas, garantizando un suministro constante de agua tanto para la población como para los cultivos.
Además, una parte del fundo se destina a la agricultura orgánica, no solo para satisfacer la creciente demanda de alimentos saludables, sino también como un reconocimiento a la importancia de conservar la biodiversidad y la salud de los ecosistemas. Cultivos como la quinua, el tarwi, la oca y la mashua no solo son nutritivos, sino que también promueven la resiliencia frente al cambio climático.
La diversificación no se limita solo a los cultivos, sino que se complementa con la cría de animales, que coexisten en armonía, aprovechando los recursos naturales de manera sostenible. Este enfoque holístico ha permitido al Ing. Dávila no solo a generar ingresos, sino también conservar la agrobiodiversidad y gestionar el agua para las generaciones futuras.
Reconocimiento
Este proyecto integral pionero ha recibido el elogio de académicos como el Dr. Carlos Amat y León (fallecido) y líderes políticos como el expresidente Pedro Pablo Kuczynski en 2016. Sin embargo, el verdadero legado de este proyecto radica en su capacidad para inspirar a otros a repensar la relación entre el ser humano y la naturaleza, y en reconocer el agua como el recurso vital que es.
En un mundo donde el cambio climático amenaza con agravar las crisis hídricas, siendo Perú el tercer país más vulnerable a este fenómeno después de Bangladesh y Honduras, según el centro Tyndall de Inglaterra, iniciativas como “La Cosecha del Futuro” nos recuerdan que el agua no es solo un recurso, sino un derecho humano fundamental y un motor indispensable para el desarrollo económico sostenible.
ꟷ Ingeniero Dávila, su iniciativa para sembrar y cosechar agua de lluvia en los Andes es realmente innovadora. ¿Podría profundizar en los detalles de cómo funciona este proyecto y cuál es su objetivo principal?
ꟷ La siembra y cosecha de agua es un enfoque de desarrollo cuyo principal objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas. El agua es un elemento fundamental para el desarrollo de actividades económicas y medioambientales, especialmente para la población de los Andes. Esta iniciativa comenzó en las partes altas, donde se almacena e infiltra el agua de las lluvias mediante diversas técnicas, tanto ancestrales como modernas, como la construcción masiva de zanjas de infiltración, terrazas de formación lenta, atajaditos (similar a un pozo), qochas, amunas, andenes, moray, waru warus, así como microrreservorios y microrrepresas en cadena.
Seis qochas
ꟷ ¿En qué contexto surgió su proyecto? ¿Qué lo inspiró a iniciar esta labor y cuáles fueron los desafíos iniciales que enfrentó?
ꟷ Esta iniciativa surgió como respuesta a un conflicto en mi comunidad campesina de Masajcancha (Paccha) que se peleaba con la comunidad de Llacuari (Sincos) por el acceso a una fuente de agua para consumo. En aquel momento, recién había culminado mis estudios universitarios y estaba trabajando en Defensa Civil, evaluando los daños del fenómeno de El Niño de 1997-1998. Esta experiencia me permitió observar que muchas comunidades aún conservaban tecnologías ancestrales, que no eran valoradas por la academia ni por las autoridades de turno. En 1999, construí la primera qocha en mi comunidad, utilizando champa, aunque la primera gran lluvia se llevó todo el dique. Con el tiempo, perfeccionamos la técnica y hoy contamos con seis qochas que benefician a la ganadería y mejoran los pastizales, además de implementar trabajos de reforestación masiva en los cerros.
ꟷ ¿Cuáles son los componentes de su proyecto, ingeniero?
ꟷ Como parte de la siembra y cosecha de agua se considera la construcción de reservorios, microrreservorios o qochas, zanjas de infiltración, actividades de forestación y reforestación, en mi caso, priorizo especies nativas y la siembra de pastizales. Estas técnicas permiten mantener e infiltrar el agua de las lluvias en las partes altas, para luego utilizarla en la agricultura, ganadería e incluso el consumo humano. Estos componentes se combinan con diversas técnicas agrícolas, como la siembra directa, asociación y rotación de cultivos, para la producción de alimentos y así conservar la agrobiodiversidad. Para mejorar la productividad de los cultivos empleamos abonos verdes y compost que elaboramos nosotros mismos.

Reforestación con especies nativas
ꟷ ¿Cuál ha sido su criterio para optar por especies forestales nativas para forestar y reforestar su fundo?
ꟷ Las especies nativas como el qolle, el aliso, el quinual, tienen pelusas en el envés de las hojas, las mismas que atrapan la humedad del aire y la niebla, que es mayor por la noche, y el agua obtenida sirve para beneficio de la propia planta, y el excedente, lo deposita en el suelo y el subsuelo, formando pequeños arroyos que alimentan a los manantiales en las partes bajas.
ꟷ Y según su experiencia, ¿cuáles son las obras o actividades que tienen un mayor impacto en la retención y el aprovechamiento del agua de lluvia en los Andes?
ꟷ En mi experiencia, los atajitos y las qochas tienen el mayor impacto y más rápido, ya que desde el primer año de construcción se observan beneficios. Son los primeros pasos para establecer todo el sistema posterior.
ꟷ Implementar un proyecto como el suyo debe significar una inversión considerable que la mayoría de campesinos no está en condiciones de realizar, ¿qué sugeriría usted a los campesinos o pequeños productores de los Andes en términos de financiamiento y sostenibilidad económica basado en su experiencia previa
ꟷ Los trabajos de siembra y cosecha de agua son de bajo costo y pueden ser realizados por los mismos productores con recursos locales. En algunos casos se requiere maquinaria, y los gobiernos locales, regionales y nacionales pueden brindar apoyo. La gestión social es fundamental, ya que involucra a las comunidades y multiplica los trabajos.
Resultados
ꟷ ¿Podría brindarnos un análisis detallado de los resultados obtenidos en términos económicos, ecológicos y medioambientales de su proyecto después de 23 años de implementación?
ꟷ Los beneficios han sido múltiples, incluyendo la restauración del ecosistema, incremento de la disponibilidad de agua, regulación de temperaturas extremas, mejora de paisajes, desarrollo agrario y piscícola, incremento de ingresos rurales y reducción de la pobreza, así como estabilidad social y gobernabilidad.
Alternativa económica y viable
ꟷ De acuerdo a su experiencia, ¿cuál sería la alternativa más barata y viable para solucionar o enfrentar el creciente problema de la escasez hídrica en nuestro país, ingeniero Dávila?
ꟷ La siembra y cosecha de agua es una alternativa eficaz ante la degradación de los ecosistemas. Su promoción debe ser parte de las políticas públicas del Estado y puede implementarse a través de proyectos de inversión convencionales o mediante la organización social de las comunidades. Es posible desarrollar negocios con enfoque ambiental y social, como lo demuestra el ejemplo del fundo “La cosecha del Futuro”.
