Escribe: Dr. Luis Campos Baca, profesor principal de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, doctor en Ciencias Ambientales e investigador Renacyt
El calentamiento global y el cambio climático se han convertido en una preocupación urgente en todo el mundo. Tanto los países que emiten grandes cantidades de gases de efecto invernadero (GEI) como aquellos que emiten menos están en alerta ante los impactos de estos fenómenos en el ecosistema planetario.
La preocupación se centra en los efectos devastadores que puede generar la escasez de recursos naturales, tanto los que se generan de manera natural como aquellos que dependen del manejo y cultivo.
En el caso de Perú, a pesar de ser uno de los países de América Latina con bajas emisiones de GEI, es uno de los más vulnerables a nivel global. Esto se debe a su diversidad de ecosistemas frágiles, la dependencia de glaciares como fuente de agua para las cuencas, la vulnerabilidad de la pesca y la agricultura frente a eventos climáticos extremos, entre otros factores.
Impactos en la Amazonía peruana
La Amazonía, un tesoro natural que destaca por su papel en la producción de bienes y servicios ambientales, se encuentra bajo una creciente amenaza debido al calentamiento global y el cambio climático. La región no solo contribuye a la reducción de GEI, sino que también influye en el clima global a través del ciclo del agua, proporciona oxígeno, alimentos, medicinas naturales, madera, belleza paisajística, entre otros recursos valiosos.
Sin embargo, los efectos actuales del cambio climático se manifiestan en la forma de inundaciones y sequías extremas. Las inundaciones impactan a los mamíferos terrestres al cubrir sus pastizales de agua, reduciendo su espacio para hábitat y alimentación, lo que los hace más vulnerables a los depredadores. Por otro lado, las sequías afectan a los peces, una fuente esencial de alimento para la fauna amazónica y la población local que depende de la pesca en ríos y lagos.

Factores limnológicos y la supervivencia de los peces
Una serie de factores limnológicos, que incluyen la temperatura, el CO2 y el oxígeno, están contribuyendo a la alta mortandad de mamíferos acuáticos y a la escasez de peces en la Amazonía peruana. Las sequías prolongadas y las altas temperaturas están desencadenando la crisis.
Los peces requieren niveles óptimos de oxígeno (superiores a 5 ppm), bajas concentraciones de CO2, un pH cercano a la neutralidad, buena conductividad (aguas ricas en nutrientes) y bajos niveles de sulfuro de hidrógeno y amonio. Cuando la temperatura es demasiado alta o baja, su supervivencia se ve amenazada.
Impactos sobre la acuicultura
El cambio climático no solo afecta la pesca en la Amazonía, sino también la acuicultura. Los estanques de cultivo de peces enfrentan problemas de renovación de agua insuficiente, altas temperaturas, alta concentración de CO2 y bajos niveles de oxígeno. Esto limita el crecimiento de los peces y aumenta las tasas de mortalidad, además de aumentar el riesgo de enfermedades.
Reubicación de especies vulnerables
Es imperativo tomar medidas de adaptación y mitigación, como las que Brasil está implementando en la evaluación y recuperación de áreas afectadas. También debemos monitorear las poblaciones en riesgo y considerar la reubicación de especies vulnerables, como los delfines, paiches y gamitanas, que viven en lagos vulnerables a la sequía.
Actuar urgente
La Amazonía peruana se enfrenta a una crisis ambiental debido al cambio climático, con graves repercusiones en la sostenibilidad de los peces y todo el ecosistema. Se requiere acción urgente para evitar una catástrofe en nuestros sistemas amazónicos, considerando no solo aspectos biológicos y fisiológicos, sino también los impactos en la navegación, la salud pública, la protección solar y la seguridad alimentaria.
