Escribe: Ing. Agr. Soledad Medrano Damian. Correo: 20150057@lamolina.edu.pe
Según un informe del Ministerio del Ambiente, correspondiente al 2019, los residuos sólidos orgánicos representan más del 50 % del total de los residuos que se generan en el Perú (ver gráfico Nº 1). Si tan solo lograríamos valorizar al menos la mitad de la cifra en mención, estaríamos dando un giro hacia una agricultura circular, sostenible y resiliente.
Los restos de animales (vacunos, ovinos, caprinos, porcinos, aves, entre otros) que se descartan en los centros de beneficios, establos de engorde y/o granjas de crianza, tales como sangre, pieles, cuernos, pezuñas, contenido ruminal, bilis, cebo, fetos, vísceras, plumas, estiércoles, gallinaza, cascaras de huevo y otros, así como los residuos de la pesca y la industria pesquera (huesos, aceites, harina de pescado), son insumos que se pueden aprovechar en la elaboración de biofertilizantes con alto contenido nutricional.
Los principales centros de beneficio animal (camales) generan un aproximado de 152,057.536 toneladas de desechos orgánicos mensual, a nivel nacional, siendo en gran parte provenientes de camales municipales, pero la cifra es mucho mayor si consideramos todos los camales formales e informales.
La valorización de los subproductos mencionados no llega ni al 10 %, pero la posibilidad de aprovechar los residuos orgánicos en la elaboración de biofertilizantes es viable, incluso generaría doble impacto: socioeconómico y ambiental, porque se reduciría el impacto negativo en el ambiente (agua, suelo y aire) y en la salud púbica a causa del mal manejo de los mismos.
Gráfico Nº 1
Residuos sólidos municipales a nivel nacional

Experiencias en el Perú
Existen aproximadamente 20 empresas formales en el país que les están dado valor a los subproductos orgánicos, en la producción de 58,622 toneladas de fertilizantes sólidos y 1ʼ260,650 litros de fertilizantes líquidos al mes, según la Dirección General de Desarrollo Agrícola y Agroecología del Midagri. Sin embargo, las plantas procesadoras de estas empresas no operan al 100 % de sus capacidades, debido a la falta de difusión de las bondades de los biofertilizantes que producen. Pues, cuando un producto es nuevo, existe cierta desconfianza por parte de los productores.
Por ejemplo, la empresa Húmicos Ibéricos Peruanos SAC, que convierte parte de los residuos de los mataderos en fertilizantes sólidos y líquidos, puede producir mayor volumen de esos insumos, pero no lo hace porque el mercado aún es pequeño.
Una medida para superar este problema sería que los entes competentes como el Senasa regulen la producción, distribución, comercialización y uso de estos productos. Mientras que el Midagri, Produce y el Minam deberían realizar alianzas estratégicas con las universidades, municipalidades, empresas y agricultores, para desplegar campañas de difusión y promoción de los fertilizantes orgánicos, así como la implementación de pequeñas plantas de procesamiento.

Fertilizantes orgánicos: Fertilizantes líquido y sólido elaborados por Húmicos Ibéricos Peruanos SAC, a partir de desechos orgánicos de los camales municipales y que se aplican en parcelas que cuentan con certificación orgánica.
Roca fosfórica
Otro recurso con el que cuenta Perú es la roca fosfórica, existente entre Piura, Lambayeque, Ica, La Libertad, Cajamarca, Junín, Huancavelica y Tacna, según el Ministerio de Energía y Minas.
Uno de las mayores reservas de este mineral se encuentra en Sechura, Piura, la más grande de Sudamérica, con unos 240 millones de toneladas, provenientes de rocas sedimentarias de origen animal, vegetal, peces y algas de hace millones de años.
Aunque hay quienes creen que construir una planta para producir fertilizantes a partir de los fosfatos de Bayóvar es inviable, no se debe descartar esa posibilidad.
Se ha comprobado que la aplicación de lo fosfatos de Bayóvar incrementa en 27 % los rendimientos del cultivo de nabo, frente al fosfato triple, de acuerdo con un estudio realizado en Chile, por la empresa Soprole Frutillar en 2010. (Ver gráfico Nº 2). Además, los fosfatos de Bayóvar reducen los efectos de toxicidad de aluminio y mejoran la fertilidad de suelos, dada a su composición (ver gráfico Nº 3) y no contamina al agua como sí lo hacen los agroquímicos, fosfatos y nitratos. Además, se puede aplicar este mineral directamente en suelos ácidos, que generalmente se encuentran en zonas tropicales.
Gráfico Nº 2
Rendimiento de nabos en Chile

Fuente: Fecha de siembra 13 octubre 2010 y fecha de cosecha 13 enero 2011 (92 días). Ensayos PDP Soprole Frutillar Octubre 2010.
Gráfico Nº 3
Composición de roca fosfórica Bayóvar

En síntesis, dejamos estos planteamientos para que nuestros gobernantes, legisladores, empresarios y productores, tomen en cuenta a estos fertilizantes ecológicos y, de esta manera, no depender en su totalidad de los fertilizantes sintéticos. Además, es necesario tener una mirada hacia la bioeconomía para cerrar brechas.
