Con la finalidad de prevenir enfermedades e incrementar la producción de palta, productores del Centro Poblado de Cascajal en Chimbote, del caserío de Shonca en el distrito de Cáceres del Perú-Jimbe, y de la subcuenca del Río Loco, en la región Ancash, vienen realizando la poda en diferentes etapas de crecimiento de la planta, de acuerdo a criterios técnicos y circunstancias climatológicas.
“Todavía hay productores que consideran que podar una planta no es necesario y eso les genera pérdidas. Felizmente eso ya está cambiando y se ha incrementado la poda de los cultivos. Una planta que no se poda se hace difícil su manejo y genera pérdidas”, explicó el técnico del Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir), Hugo Ramos.

Una planta de palto con buen manejo debe alcanzar una altura promedio de 3 metros y en una hectárea se pueden cosechar hasta 15 toneladas de fruta.
Por ello, las mujeres y los hombres del campo deben aplicar podas como: la de formación, al año de crecimiento de la planta; de sanidad, para quitar las ramas enfermas; de producción, para descartar las ramas que obstaculizan la luz a todo el árbol de palto; poda de rejuvenecimiento, se puede hacer de manera total o parcial; o poda de verano, que ayuda al ingreso de la luz para la inducción floral.
Además, se debe desinfectar las herramientas y aplicar un cicatrizante en los cortes de las plantas para evitar el ataque de hongos.
Dato
En el 2021, la región Áncash exportó más 21 000 toneladas de palta por más de US$ 40 millones, ocupando el quinto lugar en producción de palta a nivel nacional; además, el año pasado lideró los envíos de palta orgánica con más de 6 000 toneladas por más de US$ 14 millones.
