Con más de un cuarto de siglo de vigencia, la cadena de pollerías y parrilladas “El Corralito” se ha posicionado en Lima, Capital de la República, satisfaciendo los paladares peruanos en el rubro gastronómico con sus deliciosos pollos y carnes finas a las brasas.
La historia exitosa de esta empresa nace el 21 de diciembre de 1995, cuando inaugura su primer restaurante en el distrito de Jesús María, Lima, de propiedad del grupo empresarial Horna Corrales, una familia de progresistas amazonenses, empeñados a valorar y revalorar los insumos proveniente de pequeños productores peruanos, con los cuales ha establecido convenios específicos para adquirir directamente sus productos con miras a potenciar el desarrollo del agro y la agroindustria nacional.
Esta cadena cuenta con 45 establecimientos en Lima, Ica, y Amazonas, reconocidos por su buena calidad, sazón y servicios A-1, éxito que los ha obligado a mirar a los exigentes los mercados de Ecuador, Chile y Colombia. Sin duda, esta marca será una gran referente de la gastronomía peruana en el rubro de comidas rústicas y brasas en América.

Actualmente cuenta con una masa laboral de 1800 personas, 1500 personas indirectos y con 260 proveedores netamente nacionales.
No solo ello, “El Corralito” brinda ayuda social a familias menos favorecidas a través de un proyectos de ayuda con responsabilidad social y humanitaria, incluyendo la entrega de raciones a familias menos favorecidas afectadas por la pandemia de covid-19 en coordinación con las autoridades locales.
En este caso, el 27 pasado, en coordinación con la municipalidad distrital del Rímac, Lima, entregó numerosas raciones sus deliciosos pollos a pobladores necesitados de la zona alta de Flor de Amancáes.
Felicitaciones para el empresario Gilmer Horna Corrales, quien fuera también gobernador regional de Amazonas.
